Lejos del cuento de hadas y los lujos, casarse con un príncipe o princesa conlleva gran sacrificio; las monarquías establecen estrictos acuerdos prenupciales que pueden obligar a la pareja a renunciar a propiedades, títulos e incluso a hijos
Algunas parejas establecen acuerdos prenupciales que señalan condiciones con las que ambas partes estén de acuerdo en caso de separación o divorcio.
Pero en la realeza, estos acuerdos suelen tener cláusulas más estrictas pues hay mucho más en juego en la relación.
Kate Middleton, la ahora duquesa de Cambridge, firmó un contrato prenupcial que indicaba que, en caso de ruptura, ella perderá su título, el privilegio de habitar en cualquier vivienda en la que haya convivido con el príncipe Guillermo, y cualquier derecho sobre el patrimonio de su marido.
Middleton también firmó un acuerdo de confidencialidad que le impide declarar cualquier detalle sobre su matrimonio, en cuyo caso deberá pagar una multa millonaria. Aunque el contrato establece que el príncipe tendría la custodia de los hijos, Kate solicitó que tanto ella como sus padres pudieran verlos sin restricción.
En el 2015 un diario sueco llamado “Aftonbladet” compartió las cláusulas del acuerdo que firmó el 13 de junio de ese año la princesa Sofía Hellqvist para casarse con Carlos Felipe de Suecia.
El príncipe y la princesa acordaron que las pertenencias de la pareja, al igual que la herencia, regalos, lo que compren o reciban sería propiedad de cada quien. De igual manera, los bienes adquiridos antes del matrimonio serán propiedad del comprador, y la pareja sólo compartirá las posesiones que compren juntos.
Un caso parecido fue el de Doña Letizia, esposa desde el 2004 del rey de España Felipe VI, quien firmó un contrato en donde acepta que la corona española se hará cargo de la manutención y formación de sus hijos si la pareja se divorcia, y que será Don Felipe de Borbón quien reciba la custodia.
El acuerdo también señala que Letizia obtendría una gran suma de dinero y dos residencias a su disposición, por lo que no podrá exigir derechos sobre el patrimonio de su ahora esposo. Sólo en caso de separación ella podrá seguir manteniendo el titulo de Reina de España.
En Dinamarca, la reina Margarita ordenó que se modificarán las cláusulas del acuerdo para la boda de su hijo el príncipe Federico, luego de que su hijo menor, Joaquín, se divorciara y su ahora ex esposa lograra quedarse con un condado, una tiara y una pensión anual de 282 mil euros (5.6 millones de pesos).
En el acuerdo entre Mary Donaldson, princesa de Dinamarca, y su esposo Federico, se reduce la remuneración económica y se menciona que el príncipe no podrá decidir los detalles de ésta en un tribunal hasta ser rey.
Lo único que recibiría sería una pensión anual de 890 mil euros.
FUENTE: El Universal