Las olas de calor y altas temperaturas pueden tener consecuencias negativas para las infancias de varias formas. De acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (FNUI), en inglés Unicef, los bebés e infancias sufren más que las personas adultas el estrés que genera el calor, dejándolos más vulnerables a sus efectos a corto y largo plazo.
Para proteger a tus infancias del calor tanto como sea posible, te contamos sobre algunas características fisiológicas particulares que tienan las niñas, niños y bebés, el impacto que tienen las altas temperaturas en sus cuerpos y qué puedes hacer para prevenir golpes de calor y deshidratación.
La Unicef informa que los infantes, a diferencia de las personas adultas, producen más calor por kilogramo, además de que sus cuerpos absorben más calor del ambiente. Esto puede ser perjudicial para ellos en días con altas temperaturas, pues tienen niveles más bajos de producción de sudor.
Además de esto, los bebés y las infancias tienen una adaptación climática más lenta, haciéndolos más vulnerables a cambios extremos de temperaturas, sin mencionar que la reposición inadecuada de líquidos en ellos puede ocasionar deshidratación y problemas de salud a corto y largo plazo.
Algunos de los síntomas más comunes que presentan las infancias cuando tienen golpes de calor son:
Náusea
Fatiga
Diarrea
Dolores de cabeza
Espasmos musculares o calambres
Sudoración excesiva
Irritación en la piel y boca seca
En el caso de los bebés, suelen ponerse irritables, lloran sin razón aparente, sin lágrimas o que se les vean los ojos hundidos y su orina obscura. En caso de que esto ocurra, es importante comunicarte con tu pediatra lo antes posible.
Medidas para proteger a los bebés e infancias en temporadas de calor
Eviten que permanezcan directamente al sol entre las 11 de la mañana y 4 de la tarde. Estas son las horas con sol directo y, por tanto, las más calurosas
Procura que se mantengan hidratados, de preferencia con agua simple
Las infancias de 6 a 12 años deben de tomar de 750 a 2 litros de agua al día dependiendo de su actividad física o el clima
Fomenta el consumo de alimentos ricos en agua como las jícamas, sandía o lechuga
Usen siempre protector solar, ropa ligera y de colores claros
Evita que coman en la calle, lava sus manos antes de comer y después de ir al baño para evitar una enfermedad diarreica
Lacta exclusivamente a los bebés de 0 a 6 meses de edad y mantente hidratada
Procura que tanto niñas, niños y adolescentes como mujeres embarazadas duerman en los lugares más frescos de la casa