Dicen por ahí que polos iguales se repelen y que polos contrarios se atraen; y es básicamente lo mismo como ocurre en una relación; tener tantas y tantas similitutes, podría no ser siempre la mejor opción, pero tener demasiadas diferencias tampoco lo es, la clave como siempre viene siendo el equilibrio.
En este tema siempre hay debate, ya que mientras algunos prefieren conectar con alguien que sea lo más parecido a él o ella misma, hay otros que se sienten más atraídos a encontrar una persona que sea distinta, alguien que tenga algo nuevo que ofrecer, y es totalmente válido.
Las diferencias, creámoslo o no, aportan cosas muy positivas a la relación, y claro, todo depende del cristal con que se mire, de tal manera que si somos más flexibles, podremos ver que las diferencias en una pareja resultan verdaderamente necesarias para poder crecer, y de eso te hablaremos a continuación.
Puntos de vista: Seguramente has escuchado en más de una ocasión que dos cabezas piensan mejor que una, y eso es porque todas las personas podemos compartir puntos de vista diferentes basados en nuestras experiencias, lo cual resulta muy enriquecedor, por lo tanto, bien vale la pena mostrarnos con una mentalidad más flexible y aceptar lo que la otra persona tiene para ofrecernos.
Abre nuestra mente: Todo el tiempo los seres humanos aprendimos una forma específica de hacer las cosas, ya sea al estilo de nuestros padres, maestros o amigos; sin embargo, nuestra pareja se convierte en un miembro más del cual podemos aprender la escuelita que ha llevado, y sería interesante ver lo que tiene para aportar.
Te contagia con sus pasiones: Ya sea que a tu media naranja le apasione el arte, la psicología o que esté adentrado en el mundo de los negocios, siempre resulta interesante el hecho de poder contagiarse de todo aquello que a lo que verdaderamente le pone pasión; y quien sabe, podría convertirse también en algo que ahora los dos compartan en su máxima expresión.
Una nueva forma de comunicación: Los conflictos que normalmente vivimos con las parejas es porque nos cuesta trabajo adaptarnos a este nuevo ser, el cual viene con otra actitud, otros ideales y otro comportamiento que difieren del nuestro, y es necesario adaptarnos, lo cual costará trabajo, pero sera parte de nuestro crecimiento en pareja.
Lo más importante es que cuando hay amor y comprensión, crecemos juntos y evolucionamos, y siempre con un mismo objetivo, porque las relaciones amorosas que son bonitas, sí son reales, sí se pueden lograr y no son para nada un tormento, no mientras los dos pongan de su parte.